domingo, 14 de enero de 2007

PREGUNTAS TEST

1. ¿Atendiendo al tipo de ácido nucleico cuantas clases de virus se distinguen?
a. 2
b. 4
c. 5

2. ¿ Que tipo deacido nucleico tienen los virus?
a. adn
b. arn
c. los dos conjuntamente

3. ¿Como que tipo de arn funciona el arn viral?

a. mensajero
b. transferente
c. ribosomico

4. La estructura de los virus esta conformada por:
a. acio nucleico y lipidos
b. acido nucleico y glucidos
c. acido nucleico y proteinas

5. A la estructura formada por acido nucleico y una envoltura proteica se le denomina:
a. virus
b.virion
c.retrovirus

6. ¿Cual tiene mas tamaño?
a. virus
b. bacteria

martes, 9 de enero de 2007

ENFERMEDADES CAUSADAS POR VIRUS

Los virus causan muchas enfermedades corrientes en los seres humanos y en los animales, algunas de las cuales son o pueden llegar a ser, en determinados casos, mortales.
Se estima que hay entre 1000 y 1500 tipos de virus, de los que aproximadamente 250 afectan a hombres y animales.



Gripe:
La gripe es la causa mas frecuente de infeccion respiratoria aguda. Los virus causantes de la gripe pertenecen a la familia de los Orthomyxovirus, de los cuales hay cuatro deneros: virus influenza A, influenza B, influenza C y Togo-like.
La gripe afecta a todas las edades y a toda la población sin ecepcion. Aun asi es una enfermedad autolimitada en pacientes sanos. Esta tarda como promedio de 6 a 8 semanas en difundirse por toda una población por lo que se puede describir como una enfermedad altamente contagiosa.



Sarampión:
El sarampión es una enfermedad virica altamente contagiosa. El periodo de incubación es de aproximadamente 10-12 días (durante los cuales no hay síntomas). El primer síntoma típico es la fiebre, que llega a alcanzar los 40 grados, continuando con tos y nariz irritada, ojos rojos e hipersensibilidad a la luz. Surgen granos pequeños, rojos e irregulares con centro blanquiazul que aparecen dentro de la boca, conocidos como "manchas de Koplik", y que son una de las formas primarias por las que la medicina diagnostica el sarampión antes de que aparezcan las características erupciones grandes y rojo-marrones que constituyen el sarpullido asociado con la aparición del sarampión.
Los sarpullidos y la fiebre desaparecen gradualmente durante el 7º y 10º día, desapareciendo lo últimos rastros de las erupciones generalmente a los 14 días. Las personas infectadas son contagiosas desde la aparición de los primeros síntomas hasta 4 días después que la aparición de las erupciones.
Una de las ventajas comparada con la gripe es que se adquiere inmunidad permanente después de haber padecido la enfermedad.



Paperas:
La enfermedad llamada paperas ó parotiditis es causada por un virus que cause fiebre, hinchazón y dolor de una ó más de las glándulas salivales.

La gente que no recibe la vacuna de las paperas son las más probables de adquirir esta enfermedad. El riesgo más grande de padecer la infección ocurre entre los niños mayores, adolescentes y adultos. Las paperas son más comunes durante el invierno y la primavera.

Las paperas son transmitidas por el contacto directo con saliva y descargas de la nariz y la garganta de personas infectadas. La inmunidad adquirida después de contraer la enfermedad es generalmente permanente.

Rubéola:
La rubeola es una enfermedad virica de poca gravedad (generalmente afecta a los niños). Sólo al ser contraída por la madre durante el embarazo, supone una grave amenaza para el feto.
Se transmite entre personas a través de estornudos, tos o el contacto con superficies contaminadas (pañuelos, vasos, o manos). La posibilidad de que una persona no vacunada adquiera la enfermedad si convive con alguien que la tiene es del 90 por ciento. Cuando el virus se introduce en el organismo, pasa a la sangre atacando a los glóbulos blancos, que a su vez transmiten la infección a las vías respiratorias, la piel y otros órganos. Una vez que se padece la enfermedad, el paciente adquiere inmunidad permanente, por lo que no vuelve a ser atacado por el virus.
El periodo de incubación de la enfermedad suele oscilar entre dos y tres semanas. A su vez, una persona infectada por el virus de la rubéola puede transmitir la enfermedad a otras personas dos días antes de que los síntomas se muestren, no desapareciendo el riesgo de contagio hasta una semana después de la aparición de los signos de la enfermedad.

Como sabemos existen cerca de 1500 virus de los cuales nos afectan unos 200 por lo que describir todos seria una lista aburrida e interminable…

INFECCION Y TRANSMISION


Los virus, al carecer de las enzimas y precursores metabólicos necesarios para su propia replicación, tienen que obtenerlos de la célula huésped que infectan. La replicación viral es un proceso que incluye varias síntesis separadas y el ensamblaje posterior de todos los componentes, para dar origen a nuevas partículas infecciosas. La replicación se inicia cuando el virus entra en la célula: las enzimas celulares eliminan la cubierta y el ADN o ARN viral se pone en contacto con los ribosomas, dirigiendo la síntesis de proteínas. El ácido nucleico del virus se autoduplica y, una vez que se sintetizan las subunidades proteicas que constituyen la cápsida, los componentes se ensamblan dando lugar a nuevos virus. Una única partícula viral puede originar una progenie de miles. Determinados virus se liberan destruyendo la célula infectada, y otros, sin embargo, salen de la célula sin destruirla por un proceso de exocitosis que aprovecha las propias membranas celulares. En algunos casos las infecciones son “silenciosas”, es decir, los virus se replican en el interior de la célula sin causar daño evidente.

Replicación viral
Fuera de una célula hospedante, un virus es una partícula inerte. Pero una vez dentro de la célula, el virus se reproduce muchas veces y forma miles de individuos que abandonan la célula para buscar otras a las que parasitar. Los virus patógenos actúan destruyendo o dañando las células cuando abandonan aquéllas en las que se han reproducido.

Los virus que contienen ARN son sistemas replicativos únicos, ya que el ARN se autoduplica sin la intervención del ADN. En algunos casos, el ARN viral funciona como ARN mensajero (véase Genética), y se replica de forma indirecta utilizando el sistema ribosomal y los precursores metabólicos de la célula huésped. En otros, los virus llevan en la cubierta una enzima dependiente de ARN que dirige el proceso de síntesis. Otros virus de ARN, los retrovirus, pueden producir una enzima que sintetiza ADN a partir de ARN. El ADN formado actúa entonces como material genético viral.
Durante la infección, los bacteriófagos y los virus animales difieren en su interacción con la superficie de la célula huésped. Por ejemplo, en el ciclo del bacteriófago T7, que infecta a la bacteria Escherichia coli, no se producen las fases de adsorción ni de descapsidación. El virus se fija primero a la célula y, después, inyecta su ADN dentro de ella. Sin embargo, una vez que el ácido nucleico entra en la célula, los eventos básicos de la replicación viral son los mismos.

Los virus se propagan pasando de una persona a otra, causando así nuevos casos de la enfermedad. Muchos de ellos, como los responsables de la gripe y el sarampión, se transmiten por vía respiratoria, debido a su difusión en las gotículas que las personas infectadas emiten al toser y estornudar. Otros, como los que causan diarrea, se propagan por la vía oral-fecal. En otros casos, la propagación se realiza a través de la picadura de insectos, como en el caso de la fiebre amarilla y de los arbovirus. Las enfermedades virales pueden ser endémicas (propias de una zona), que afectan a las personas susceptibles, o epidémicas, que aparecen en grandes oleadas y atacan a gran parte de la población. Un ejemplo de epidemia es la aparición de la gripe en todo el mundo, casi siempre, una vez al año.

ESTRUCTURA Y NATURALEZA DE LOS VIRUS



Los virus son una clase de agentes infecciosos a los que se distinguió ordinariamente por su tamaño pequeño y por su parasitismo intracelular obligado. Pero la propiedad distintiva de los virus es su organización estructural y composición genómica simple, aunque presentan formas y tamaños muy variados.
Origen de los virus
La posición de los virus como frontera entre lo vivo y lo inerte plantea a los científicos el problema de su origen. Para muchos, los virus serían los primeros seres, en la historia de la evolución de lo inerte a lo vivo, que lograrían reunir con eficacia las funciones de replicación, transcripción y traducción. Serían, pues, los organismos menos evolucionados.
A otros, el hecho de que los virus solamente puedan realizar esas tres funciones vitales en el interior de células vivas, les lleva a pensar que los virus no pudieron existir antes de que aparecieran las primeras células, por muy simples que éstas fueran. Los virus serían formas regresivas de organismos celulares que se han adaptado de forma extrema al parasitismo.
El descubrimiento de otras formas acelulares ha aportado nuevas luces al origen de los virus, pero no ha servido para solucionar la disyuntiva planteada. Las otras formas acelulares son:
• Los provirus.
• Los plásmidos.
• Los viroides.
Algunos científicos (como Temin, en 1969) han postulado que los virus serían el resultado de la evolución de estas formas acelulares: los virus de ADN procederían de provirus y plásmidos, y los de ARN, de los viroides. La cápsida de los virus sería un logro evolutivo por el que el material genético se vería protegido en su desplazamiento de una célula otra, y garantizaría el éxito de la infección. Por otra parte, las formas acelulares podrían haber nacido en el seno del medio celular, cuando unos determinados genes lograran autonomía respecto al funcionamiento del genoma celular; de esta manera, el origen de los virus no estaría ligado necesariamente a los episodios que acompañan a la aparición de la vida sobre la tierra.
Pero también podría hablarse de un proceso inverso: una pérdida de la cápsida reduciría a las unidades autónomas de replicación-transcripción-traducción a la condición de provirus, plásmidos o viroides.
En conclusión, el descubrimiento de formas acelulares más sencillas que los virus nos ayuda a comprender mejor su naturaleza y significado biológico, pero nos mantiene en
la duda de si estamos frente a los primeros organismos salidos de la materia inerte, o frente a formas regresivas resultantes de la especialización del parasitismo.

Esencialmente, la estructura de los virus está conformada por la integración de dos tipos de macromoléculas: ácido nucleico y proteínas, las que se organizan espacialmente formando las partículas virales.
El ácido nucleico es la estructura química fundamental en la que reside la continuidad genética de los virus. De acuerdo al postulado de Lwof únicamente serán considerados virus, aquellos agentes infecciosos cuya partícula elemental contenga un sólo tipo de ácido nucleico, pudiendo ser del tipo ARN o ADN, nunca los dos. Atendiendo al tipo de ácido nucleico se distinguen cuatro clases de virus:
• ADN de cadena doble
• ADN de cadena sencilla
• ARN de cadena doble
• ARN de cadena sencilla
Hay que destacar que los únicos organismos existentes en la naturaleza cuyo genoma está formado sólo de ARN son los virus.
A la unidad formada por el ácido nucleico y la envoltura proteínica se le denomina también virión.
La envoltura proteínica recibe el nombre de cápsida. Está formada por unas subunidades idénticas denominadas capsómeros. Los capsómeros son proteínas globulares que en ocasiones tienen una parte glicídica unida. Se ensamblan entre sí dando a la cubierta una forma geométrica. Atendiendo la forma de la cápsida, se pueden distinguir los siguientes tipos de virus:

• Cilíndricos o helicoidales: los capsómeros, que son de un solo tipo, se ajustan entorno una hélice simple de ácido nucleico. Un ejemplo lo constituye el virus del mosaico del tabaco.
• Icosaédricos: los capsómeros, que suelen ser de varios tipos, se ajustan formando un icosaedro regular (es decir, 20 caras triangulares y 12 vértices), y dejando un hueco central donde se sitúa el ácido nucleico fuertemente apelotonado. Algunos forman poliedros con más caras que el icosaedro, y algunos presentan fibras proteicas que sobresalen de la cápsida. Un ejemplo lo constituyen los adenovirus, entre los que se encuentran los virus de los resfriados y faringitis.
• Complejos: con pequeñas variantes, responden a la siguiente estructura general:
o Una cabeza de estructura icosaédrica que alberga el ácido nucleico.
o Una cola de estructura helicoidal que constituye un cilindro hueco.
o Un collar de capsómeros entre la cabeza y la cola.
o Una placa basal, al final de la cola, con unos puntos de anclaje que sirven para fijar el virus a la membrana celular. De la placa salen también unas fibras proteicas que ayudan a la fijación del virus sobre la célula hospedadora.
Como ejemplo de este tipo de virus se encuentran la mayor parte de los virus bacteriófagos (que infectan las bacterias).


No se ha podido demostrar que una partícula viral pueda, por sí sola, tomar, utilizar o almacenar energía química mediante fenómenos compatibles con la respiración ni tampoco sintetizar proteínas. Resulta evidente entonces que la estructura simple de los virus determina que para su multiplicación sean absolutamente dependientes de un huésped, de ahí surge su parasitismo absoluto.
Como se dijo anteriormente, el tamaño de los virus es muy pequeño, pues en general no son visibles al microscopio ordinario y pasan a través de los filtros que retienen el paso de las bacterias. Mientras que las bacterias se miden en micras (µ) o micrómetros (µm), los virus se miden en milimicras (mµ) o nanómetros (nm), que son unidades mil veces menores, y en Angstroms (Ǻ), que son diez mil veces menores.

NATURALEZA:
Son macromoléculas inertes en el medio externo y agentes activos dentro de la célula, donde comandan el genoma del huésped en su beneficio. En esto reside su individualidad.
Debido a que el virus debe crecer dentro de la célula huésped, ambos (virus y célula huésped) deben verse juntos en cualquier consideración de patogénesis, epidemiología, defensas del huésped o tratamiento. La asociación bilateral entre el virus y su huésped impone condiciones específicas para la patogénesis. Por ejemplo, los rinovirus requieren una temperatura que no sobrepase los 34ºC ; este requerimiento restringe su crecimiento a sólo aquellas células que se encuentran en la capa externa fría de la mucosa nasal, por lo tanto previenen la difusión a las células más profundas donde las temperaturas son más altas.
La ubicación intracelular del virus a menudo lo protege contra algunos de los mecanismos inmunes del huésped, pero a su vez, esta localización lo convierte en vulnerable debido a su dependencia con respecto a la maquinaria sintética de la célula huésped, la cual puede ser alterada incluso por sutiles cambios físicos y químicos producidos por una infección viral (fiebre, inflamación, alteraciones circulatorias y el interferón).
Los virus son blancos difíciles para la quimioterapia ya que ellos se replican solamente dentro de una célula huésped, utilizando principalmente muchos de los procesos biosintéticos de la célula. Esta similitud en los procesos usados hace muy difícil encontrar agentes antivirales suficientemente específicos para ejercer un efecto más grande tanto en la replicación viral de las células infectadas como en sus funciones sin afectar a las células huéspedes. Sin embargo, cada virus debe tener algún paso específico de la replicación que puede usarse como blanco para una alta selectividad, dirigidos cuidadosamente a agentes quimioterápicos. Por lo tanto, el uso adecuado de tales drogas requiere un conocimiento completo de los blancos apropiados, basados en un diagnóstico correcto y un entendimiento preciso de los mecanismos replicativos para contrarrestar a los virus.
El conocimiento de los mecanismos patogénicos por los cuales los virus entran, se reproducen y existen en el cuerpo es crítico para un diagnóstico y un tratamiento correcto de la enfermedad y para la prevención de su desarrollo en el medio. El tratamiento efectivo con anticuerpos que contienen inmunoglobulinas requiere que se conozca cuando un virus es susceptible al anticuerpo (por ejemplo, durante una viremia) y cuándo los virus llegan a los órganos blancos donde los anticuerpos son menos efectivos. Muchas vacunas exitosas se han basado en el conocimiento de la patogénesis y la defensa inmune. Consideraciones comparables gobiernan el tratamiento con el interferón.
Claramente, las infecciones virales están entre los problemas más difíciles y de mayor demanda que los médicos deben aclarar. Desafortunadamente, algunos de estos problemas carecen aún de soluciones satisfactorias, no obstante se han producido tremendos progresos durante las últimas décadas. Muchos aspectos de la Microbiología Médica se conocen ahora, otros están siendo clarificados gradualmente, y muchos aún están oscuros. El conocimiento de las propiedades de los virus y la relación que ellos establecen con su huésped es crucial para la investigación exitosa y el tratamiento clínico de sus procesos patológicos.

Tipos de virus
Adenoviridae
Arenaviridae:
*Complejos virales LCM-Lassa (arenavirus del Viejo Continente) *Virus de Lassa *Virus de la coriomeningitis linfocítica (cepas neurotrópicas)
*Virus de la coriomeningitis linfocítica (otras cepas) *Virus Mopeia
*Otros complejos virales LCM-Lassa *Complejos virales Tacaribe (arenavirus del Nuevo Mundo) *Virus Guanarito
*Virus Junin *Virus Sabia *Virus Machupo
*Virus Flexal *Otros complejos virales